jueves, 31 de marzo de 2011

TERNURA.

Hace días, después de mucho tiempo de no hacerlo, escuché una canción que me transportó a una de las épocas más extrañas de mi vida. Hace más o menos tres años y medio esa canción se repetía una y otra vez en mi cabeza, me ayudaba a sentir más de lo que en ese momento sentía y era el símbolo  del sentimiento que lo ocupaba todo. Sentí ternura al escuchar esa canción de nuevo; sentí ternura  por quién era yo por aquellos días, no por la persona que antaño me hizo sentir eso. Me dí cuenta que a veces al tratar de recordar a las personas que una vez amamos, o creímos amar, no queda más que una imagen difusa, una fotografía en la que sólo nosotros sonreímos, en la que no está ni la sombra de aquellos que nos acompañaban. 
A veces no lo notamos, pero la nostalgia tiene que ver más con quienes una vez fuimos que con las personas de nuestro pasado, la verdadera ternura está en esa ingenuidad con la que alguna vez creímos en alguien; en esa fe ciega que nos llevó a perder; en aquello que fuimos capaces de hacer y que hoy ya no haríamos. 

La ternura está en ese que vemos a los ojos en el espejo; ese otro yo que no volverá a ser lo que ya fue.

martes, 22 de febrero de 2011

EL Canto del Loco - Volvera con Alejandro Sanz





No sé si les he contado que estoy tomando clases de inglés, bueno el caso es que en mi clase el 90 por ciento de mis compañeros y compañeros son menores de 18 años, bien, pues el caso es que tras la primer semana de repulsión total he empezado a acostumbrarme a ellos, a veces hasta me río un poco de esa necesidad de estar moviéndose continuamente, de esa desesperación por ser vistos y por ser escuchados y de esas ganas de vivir que la mayoría de ellos irradia.
Ayer, por ejemplo, me tocó escuchar como mi compañerito de al lado hablaba de cómo habían terminado con él un día antes, me llamó la atención notar cómo era capaz de hablar así de sus sentimientos, sin la represión ni los bloqueos que como adultos nos autoimponemos para mantener el estatus, para evitar ser dañados y/o para no quedar como tontos si no somos comprendidos.
Yo nunca fui así, empiezo a creer que jamás fui una adolescente, no tuve ese impulso por la vida, y mi necesidad, al contrario que la de ellos, era pasar totalmente desapercibida, cerrar los ojos para ver si así el mundo no me veía.
Todo eso me hace pensar en sí el mundo habrá cambiado, o solo soy yo que siempre he ido o un paso adelante o un paso atrás de mi generación. No lo sé, pero a veces me gustaría que volvieran cosas a mi vida, cosas que desgraciadamente nunca pasaron: desearía recordar a mi amor de juventud, pero no lo tuve, desearía recordar mi primera borrachera adolescente, pero no la tuve; quisiera recordar aquella vez que rompí las reglas, pero no lo hice; quizá me toque algún día modificar un poco mis memorias para que quede constancia que he vivido... Mientras tanto seguiré soñando que las cosas vuelven en sueños que no me pertenecen.

viernes, 11 de febrero de 2011

POEMA EN LA OFICINA.

Cuelga en el monitor el proyecto del día,
la superficial caricia del teclado me recuerda que no estás,
voy por los pasillos memorizando tu nombre,
puliendo las palabras que he de dictarte hoy...

jueves, 10 de febrero de 2011

MÍNIMAS.

"Existen los finales felices", dijo. "No puede existir un final feliz, porque la afirmación lleva implícito un final", repliqué. Me miró por un par de segundos, segura de que bajo esa capa de hielo aún bombeaba un corazón.

martes, 1 de febrero de 2011

SESEM 33 (TACTO)




Bajo mis dedos está la piel que lleva tu nombre.

Se deslizan por la pendiente de tu cuerpo,
y dactilares huellas se forman en tu espalda.

Voz sin nombre,
temperatura de sueño es tu figura.

Pequeños caminantes, transitan por tu cuello,
en descenso libre hasta el corazón hirviente,
en caída eterna hasta el despertar de tu maleza,
flotando en el tiempo que detienes en tus piernas.

Miniaturas, gigantescas terminales,
descubridores del otro mundo que esconde tu mirada,
son ellos los insurgentes de tu cuerpo…

lunes, 31 de enero de 2011

Diario de una buena vecina- Doris Lessing



TITULO: Diario de una buena vecina.

TÍTULO ORIGINAL: The diary of a God Neighbour.

AUTOR: Doris Lessing.


TRADUCTORA: Martha Pessarrodona.

EDITORIAL: Punto de lectura.

GÉNERO: Novela.

ISBN: 978-97-081-2039-5

PÁGINAS: 428

ARGUMENTO:

Janna y Maudie forman parte de los dos polos de un mundo en constante cambio y decadencia. Janna es una mujer madura, fría y exitosa. Dedicada por completo a su trabajo y a su arreglo personal, totalmente ajena a todo lo que ocurre fuera de su perfecto mundo, incluyendo a su familia.

Maudie, una viejecita terca y gruñona, llena de historias y amargura, pero con un tremendo deseo de vivir a pesar de la vida tan difícil que le ha tocado en suerte, orgullosa, pelea contra el mundo, pero es ese orgullo el que le permite sobrevivir a la soledad, al dolor y a la miseria.

Cuando estas dos mujeres se encuentren, cambiarán sus vidas, descubriendo un lazo común entre ellas: una ternura que no puede expresarse, que lucha por encontrar el camino de vuelta a la superficie.

Doris Lessing consigue con esta novela hacernos reflexionar sobre qué hay más allá de los años y de las experiencias vividas, qué hay más allá de los corazones fríos y orgullosos.


OPINIÓN PERSONAL:

‘Diario de una buena vecina’ es una novela, que en lo personal tocó fibras sensibles en mí. Lessing, con un lenguaje cotidiado y despojado de hipocresía nos muestra el mundo de esas personas que una vez tuvieron voz para opinar y que alguna vez contaron con el respeto de la sociedad, pero que tras el paso de los años su presencia se fue diluyendo tras los muebles o tras las paredes, puesto que ya no resultaron útiles sino que empezaron a estorbar.


Janna y Maudie se convierten en personajes entrañables porque tienen la grandiosa cualidad de no fingir, de decir las cosas como son sin que importe ofender a la otra persona; ambas descubren en la otra un significado oculto bajo todo ese orgullo, un sentimiento de fraternidad que las une, puesto que ambas no han intentado usar caretas en ningún momento de su amistad.


Creo que esta novela cargada de una emotividad oculta, y que por lo mismo es brutal, nos deja ver el mundo real que muchas veces nos negamos a reconocer que existe, Doris Lessing, consigue con su prosa clara y directa llevarnos directo al corazón y a las sensaciones de Maudie, una mujer de 92 años totalmente aferrada al hecho de vivir y a la mente de Janna que se permite ser quién es en su diario y que aprende a descubrirse a sí misma a los 50 años.

viernes, 21 de enero de 2011

NO HE PODIDO ESCAPAR.

No, no se puede escapar del mundo real; creer que las cosas son fáciles; usar el 'sinsentido' y la inconsciencia para deshacerse de los problemas.
No, al menos yo no he podido escapar; debería. Tengo dos semanas un poco estresada y sensible; lo segundo producto de lo primero, lo primero producto de lo segundo, y el caso es que pierdo el enfoque de lo que realmente debería de hacer. Entre más me estreso menos hago el intento de acabar con los pendientes, de resolver mis problemas, de trabajar y concentrarme en terminar.
A veces creo que necesito irme por unos días a un lugar en el que pueda estar sola conmigo; sin embargo conozco el poder de mi mente y sé que entre más soledad perciba, mayor es mi capacidad para divagar, para crear mundos que no existen, para vivir en la ficción de las palabras.
Hoy creo que solo necesito encerrarme en mi casa y sacar mi lista de pendientes, para no salir de mi encierro hasta que no hay terminado con ellos uno por uno, uno por uno, uno por uno...

lunes, 3 de enero de 2011

ECOS DEL 2010



Este fin de año estaba muy lejos de la ciudad, de muchas cosas que amo y de mi cómoda vida de adulta independiente e incapaz de mantener sus cuentas en orden; de mis ocupaciones diarias (por ejemplo: la procastinación); sin embargo, también estaba muy cerca de la familia, muy cerca de la paz que se respira en ese lugar y muy cerca de ese otro yo que no se resigna a tener veintiséis años y que le pide a su madre le haga café porque a ella le queda más rico; en fin, tan cerca, tan lejos, el caso es que no tuve oportunidad de hacer un recuento de todo lo que ocurrió en el 2010. Y la verdad ahora, ya en el 2011, son pocas las cosas que recuerdo, entre ellas, las malas:
  1. Fue el peor año en cuestiones económicas que yo haya tenido, comprobé que todo sube menos el salario.
  2. Envié mis cuentos como a cinco concursos. No obtuve ni una halagadora mención.
  3. Volvieron ciertos problemas existenciales que creía superados.
  4. Tú y yo no hicimos ese viaje que tanto habíamos planeado.
  5. Descuide terriblemente mi salud.

Y… eso es todo lo malo que yo recuerdo. Es curioso pero al recordar esas cosas malas, me han venido a la cabeza todos los recuerdos buenos: en el aspecto familiar todo fluyó como siempre, entre peleas y risas todo marchó bien; dos personas a quienes adoro se casaron, y fue esa boda la que permitió que nuestra amistad fuese reanudada (aparte, verte a ti, Bicho , con esa ropa de boda fue… ¡wow!); vi a una de mis mejores amigas sonreír cada vez que nos encontrábamos, la vi en paz, tranquila y llena de fe, recibí cada una de sus bendiciones con alegría y supe que lo que la tiene así debe ser algo Maravilloso; retomé mis sábados en el taller y descubrí que una de mis mayores alegrías está en las palabras, en el acto de escribir y compartir ese acto; gracias a una de las redes sociales me reencontré con una gran amiga, la distancia nos mantenía sin saber una de la otra, es por ello que ver las fotografías de sus dos hermosos hijos llenó un espacio vacío en mi vida; volvieron las reuniones con los amigos, las idas al café, las noches de conversaciones raras, los recuerdos universitarios y las charlas frikis y literarias; aprendí que sigo cometiendo errores y que es necesario pedir ayuda cuando algo no funciona en el proceso de arreglar mi vida; otra red social me permitió conocer a personas increíbles y convivir más con otras que ya conocía de antemano; y contigo… contigo todo fue de otro mundo, sin perfección pero totalmente perfectible…

Pero cuando estoy contigo…otra vez he amanecido…

domingo, 2 de enero de 2011

AÑO NUEVO


Cuando uno piensa que es el final de un ciclo; que la tierra ha cumplido su cometido dando la vuelta correspondiente al sol; que mañana será un día nuevo, un día totalmente igual a otros, pero al fin y al cabo un día perteneciente a otro año, a un nuevo número, a otro espacio interestelar; se da cuenta que en realidad es un inicio, un inicio más…
Hace algunas horas recibí una noticia importante para mi futuro, no una noticia mala, simplemente una noticia que me hace darme cuenta de que en efecto el 2011 será un año lleno de cosas nuevas, cosas difíciles y nuevas, que constituirán un reto más; un año en que mis procesos adaptativos tendrán que trabajar al máximo, un año en que deberé aprender a ser totalmente adulta y tratar de borrar otro porcentaje de ese egoísmo que tanto detesto.
Hoy, estoy tan tranquila como lo estuve en Noche Buena, atrás quedaron los años en los que estas fechas eran deprimentes. No puedo decir aún que soy un ser lleno de paz interna, pero al menos he aprendido a no dar tanta importancia a cosas que no lo merecen, es por eso que hoy trataré de no pensar en lo que me depara el futuro, trataré de no decirme a mi misma que no cumplí gran parte de lo que me propuse para el 2010; no sé cuánto tiempo me quede para cumplir con mis metas, mis sueños y mis deseos, solo sé que es el momento de enfocarme en la tranquilidad y la felicidad que hay dentro de mí. Es el momento de disfrutar siendo quién soy…

¡Bienvenido seas, 2011!

lunes, 27 de diciembre de 2010

INVIERNO 32



Es invierno, sigue tu presencia murmurando en mis oídos,
eres lluvia que fermenta el silencio entre los surcos,
belleza con que envuelve el cielo su tristeza,
bosque de insípidos silencios,
nube, almohada de mis sueños,
tú, musa,
tú, sombra,
vagón sin nombre,
tierra apisonada del  sendero,
frío,
soledad segada,
tú, noche,
 tú, eterna,
gélido cofre que protege  mi vida:
eres la nieve que vino a conservar mi alma.




DICIEMBRE DE 2010

martes, 7 de diciembre de 2010

La poesía...


Hace un instante, buscando distracción para mi mal humor, he descubierto el poder de la palabra, y sobre todo el poder curativo de la poesía, de sus versos, de su ritmo. Me he olvidado por un momento de todo aquello que me estresa, que me irrita terriblemente y que provoca que mi estómago se contraiga irremediablemente, haciéndose daño.

“A TI NO TE DERRIBARÁ la muerte.
A ti jamás te tocará el olor maldito de la tumba”… dice Óscar Wong, y yo le creo, creo en esos versos como no soy capaz de creer en los extraños.

"Este es el tiempo de vivir, el único..." me dice Jaime Sabines, y sonrío, porque es cierto, correcto o no, el único modo correcto para vivir es vivir, cada quién sabrá la fórmula correcta, su fórmula correcta.

"Quién sabe qué consejos voy a inventar aún y qué atajo hallaré para no seguirlos..." murmura Benedetti y me doy cuenta de que puedo inventar una sonrisa en este rostro cansado, una esperanza en este espíritu que a veces sólo quiere dormir un par de años, quién sabe qué consejos, quién sabe qué versos habrán de ser un remedio para el alma.
©Perla Guijarro


domingo, 28 de noviembre de 2010

TEOLOGÍA

Yo sólo puedo decir: "Dios es un ser hermoso, y quiere que los humanos experimentemos, pensemos, deseemos, imaginemos, soñemos, sintamos y hagamos cosas hermosas".

BENDITO NOVIEMBRE.

Y a veces, nos damos cuenta de que tenemos todo, o más, de lo que siempre hemos deseado. Esos días jamás debemos olvidarlos, hay que grabarlos en la memoria del corazón, para sacarlos cuando la nostalgia nos ataque, y guarecernos en sus brazos mientras afuera el mundo se destruye. Gracias al Dios Hermoso que nos ha dado la vida.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ARGUMENTOS DEL MALHUMORADO.

Hoy quiero hablar un poco de mi carácter, de ese que hace que tenga tan pocas amistades y que mi madre se queje constantemente: soy muy malhumorada –enojona, berrinchuda, corajuda, etc., etc.-, y muy explosiva; no es que me enorgullezca de ello, sólo que sé que hay aspectos de nuestra vida que podemos ‘domar’, pero no cambiar; sin embargo, este carácter mío constantemente me acarrea problemas, problemas que curiosamente no son provocados de manera directa por mis ‘episodios de furia’, si no por la ‘fama’ que nosotros los corajudos tenemos, he aquí algunos ejemplos de todos los prejuicios en nuestra contra:
·         Cuando intento bromear con mi madre ella siempre termina enojándose argumentando que TODO lo que yo le digo es en serio. ‘Mi hermano te dice lo mismo y con él no te enojas’, argumento yo, pero no hay replica que valga porque ella ya tiene esa idea en la cabeza.
·         Cuando estoy callada  por largo rato siempre habrá alguien que dirá: ‘¿Qué tienes, estás enojada, verdad?’ Y jamás valdrá mi respuesta de que a veces prefiero pensar a hablar, porque ‘de seguro algo tengo’.
·         A veces la gente me miente o me oculta cosas, argumentando que tuvo que hacerlo para que yo no me molestara, y aquí nunca falla: odio las mentiras y termino furiosa cuando sé que alguien me ha mentido.
·         Haga lo que haga diga lo que diga, siempre, siempre, termino siendo la mala de la historia, ¿por qué? Porque tengo mal carácter y la gente se figura que eso me hace una mala persona, con un muy malo malísimo malote corazón.

Como decía, no justifico mi carácter, sé muy bien lo poco apropiado que es enojarse hasta las lágrimas; sin embargo jamás dejaré de pensar en lo injusto de todos esos prejuicios que se tienen en contra de nosotros los malhumorados, y en lo realmente tonto que es juzgar a una persona por una sola de sus características emocionales. En lo personal, mantengo un control sobre mi carácter que muchas personas quisieran tener (he visto a narcisistas, histéricos, ansiosos e histriones ahogarse en el pantano de su propia personalidad y hacernos participes de su espectáculo), y con el tiempo he aprendido que hay cosas por las que no vale la pena enojarse, y que ¡hay cosas que por supuesto valen el enojo! No soy autocomplaciente, más bien creo que soy perfectible y que jamás dejaré intentar corregir todo aquello que pueda ser corregido en mi vida; sin embargo a veces es necesario admitir que LOS PREJUICIOS LASTIMAN DEMASIADO.







ESTACIONES

Pasó la primavera y el verano,
no florecimos,
no se abrió el pétalo invisible de nuestros sueños.

El otoño vino y se llevó nuestros recuerdos,
la tierra se volvió yerma al inundarnos el invierno.


No florecimos,
fuimos segados por manos que nunca nos amaron,
fuimos arrancados de raíz,
no quedó nuestra semilla cercana al corazón del buen Dios,
no florecimos porque nunca despedimos al invierno.

(C) Perla Guijarro









.